miércoles, 5 de septiembre de 2012

Vuelta al cole

Me dice el Killo que siente la depre post vacacional; el tiempo cambió de repente, yo vuelvo a estar sumida en una pantalla de ordenador y el día 14 le empieza el cole. Intento rebatir todas sus quejas: 
—¿No te acuerdas que el calor te hundía mucho? ¿Y no te hace ilusión volver a las clases ahora que vas al mismo curso que Ziro y estaréis juntos? En cuanto a la pantalla, qué quieres que te diga, es mi problema, no el tuyo, al fin y al cabo, mientras yo escribo, tu estás a mi lado tirado como un perro (nunca mejor dicho).
—Puaff! —exclama colocando una patita sobre el caño nasal. No dice más, pero le leo el pensamiento: "¿Y lo bien que estábamos todo el día en camiseta y bermudas? ¿Y las siestas sudorosas con el libro de Sara Waters derramado sobre la barbilla? ¿Y las noches en las terrazas de los bares saboreando un vino blanco sin preocuparte de nada? ¿Y las semanas de playa o de montaña que te has pegado con tus amigas mientras yo estaba como un príncipe en la casa de colonias, donde me dejan subir al sofá, me dan arroz con pollo para cenar y hay piscina?"
Él no se baña en la piscina, lo dice (o lo piensa) solo para ponerme los dientes largos y contagiarme la depre. No lo ha conseguido porque el curso empieza intenso y rico, pero... ¡ah, sí, qué bien estábamos todo el día en bermudas y camiseta!

La frase del día: El volumen de trabajadores que experimentaron una sensación de depresión a la vuelta de sus vacaciones de verano ha registrado una reducción de 14 puntos porcentuales respecto a los datos de 2011.

Diariovasco.tv (cuánta sabiduría desprende esta frase!!!)