viernes, 19 de octubre de 2012

El gato como indicador de que el jamón dulce está pasado

Hay días grises, semanas incluso en las que, con más valor que de costumbre, tienes que hacer frente a la incomprensión de la gente, a la irritación creciente, a la insatisfacción latente... y esta lluvia persistente (la rima es buscada), que precede al período más oscuro del año y anuncia la llegada del frío inminente (podría añadir "potente" y "de repente", pero aquí el texto no me da para más "entes"). En semejante situación de desespero, me doy cuenta de que Xupito, uno de los gato que convive con nuestra cuadrúpeda familia, tiene un don. El día que compro el jamón dulce y le ofrezco unas virutillas, las devora con auténtica fruición, al día siguiente, arruga un poco el hocico pero se las come igualmente, pero si el jamón está un solo día más en casa, lo huele con cara de asquito y lo rechaza sin dilaciones ni contemplaciones a pesar de ser un glotón incontenible. Esta capacidad del gato más insolente y ladrón que he tenido (es el que robó un filete al vecino y nos montaron un pollo que a punto estuvimos de cambiarnos de casa) representa, en los tiempos que corren, una gran fortuna. Ahora compramos el jamón dulce justo para dos días, lo que repercute de forma notable en nuestra economía. Y como somos solidarias, el capital restante lo invertimos en obra social. Si todo el mundo hiciera lo mismo, otro gallo nos cantaría, qué digo, a lo mejor hasta nos cantaría una gallina. Menos huelga general y más felinas y felinos espabilados es lo que le conviene a este país. Cachis !!!

La frase del día: Lo que tiene que hacer una para alegrar el idem
La Franc en día de lluvia